Saturday, July 28, 2007

La bohe

La bohe es poco frecuente y depende de la compañía. Hay noches y noches, algunas memorables sobre todo si el vino ha tenido su efecto deslumbrador. Mirada fija, brillante, embellecedora, excitante. Sí, excitante. Por eso adoro el efecto de las tres copas de vino que transmutan mi realidad, me hacen habitar el mundo que me creo en las ficciones.
Además, se han fijado en ese color, es como tomar sangre y estoy segura de que en nuestro imaginario está fija esa idea de que el vino es sangre y que la podemos beber para purificarnos. Que no amanezca, que no haya más despertares ni días soleados. ¿Para qué la luz del sol si el vino abrillanta las noches?
Ver tu cara en la oscuridad de la noche es una experiencia que me traslada a otra latitud. Que no haya despertar.

3 comments:

Anonymous said...

Eso explicaría la fascinación por los vampiritos. Aunque no se me ha ocurrido beber vino para purificarme; la pureza puede llegar por líquidos menos "nobles".

Anonymous said...

Habrá que conocerlos, entonces. Recuerda Carmilla. Léelo.

Anonymous said...

Esta sí es la del estribo. ¿Vienes a fin de mes?