Friday, October 27, 2006

Ojos de perro azul. volumen 1



Yo puntual llegué al bar de Rubén y Liliana, así que puedo dar testimonio del antes y del durante. Lo que pasó después, cuando ya todos se tomaron los tragos, eso no puedo contarlo porque, siguiendo mi tradición de irme antes de las 12h00 de la noche, partí en mi carroza que todavía no se había convertido en calabaza.
En las paredes de Ojos de perro azul hay unos murales de una selva no tan exótica, más bien dispersa que hace juego con las lámparas de bambú que también están decoradas tribalmente. A ratos me parecía estar en Montaña, pero no, estaba en Panamá y Padre Aguirre, a una cuadra de Vulcano y de La Zurda.
Creo que el éxito de los bares depende de sus personajes, y Ojos de perro azul no es la excepción; ahí estaba gente que no he visto en años, muchos músicos, como Segovita, por ejemplo que ha resultado ser hermano de Rubén Segovia, uno de los dueños del bar. Con él, o por él debería decir que apareció Napolitano con una mujer enmascarada, por ahí pude ver también a uno que otro pintor; el legendario Mendoza que se apareció un ratito y más allá a Allan Jeffs. Los bailarines y los teatreros también estaban, por ahí bailaba Valeria Guerrero con unos tacotes que la hacía ver como un edificio de diez pisos, y en la barra del bar el pelo rojo de María Fernanda Gutiérrez era de un fulgor imantado.

Hubo profesores del colegio Alemán, antiguos compañeros de trabajo de La Garcés, también los de literatura. Por ahí estuvo Mussó, como para hacer presencia y mostrar que todavía quedan unos cuantos dinosaurios de esta especie vivos y hasta los de la televisión y la radio aparecieron. Diego Rendón, hoy Radio City, estaba sentado en una mesa alta, y pude conversar con él. Nos conocemos desde que tenemos cuatro años, y cuando me dijo que justo, justo esa mañana había pensado en mí, volví a tener cuatro años y uniforme de kindergarden. Era la hora del lunch y mi mamá me había hecho sánduche de huevo así que yo lo compartía con Diego, mientras los otros niños comían K chitos.
La fauna estaba casi completa, demasiado diría yo, sólo espero que si así llueve que no escampe.

5 comments:

Alicia Dadá y Asesina sin sueldo said...

Ya hasta me dieron ganas de ir. Claro, no me suena aun como la Paleta pero al parecer es un lugar diferente.
Ojala que sea asi y que tu talento describiendolo no me lo pinte mejor de lo que es.
Saludos , me gusta tu blog y tu estilo para escribir.

Anonymous said...

Voy... no voy...
bueno, mientras disfrutes y lo compartas con nosotros, es un gran logro.
Te mando suerte

Anonymous said...

Nombres perdidos:
No es como La Paleta, es distinto y puede ser que mi mirada sea benevolente, por ejemplo no dije que los asientos eran incómodos y que hubo mucha luz..., pero en general es algo nuevo y mientras así sea, me le uno.
Gracias por la visita, leo mucho tu blog.
Anda Lejandro, anda.

Anonymous said...

has estado en La Zurda. El año pasado cuando llegué de Cuenca fui allá y me pareció un lugar súper interesante...
Leoncio

Hada said...

Acabas de mencionar a tanta gente que conozco, a unos de vista y a otros de mas, encontré este blog muy de casualidad, en él mencionas uno de mis bares mas queridos, el perro es chevere, es agradable, es acogedor, es muchas cosas... a mi en lo particular me gusta... felicitaciones por tu blog