Friday, October 19, 2007

Presentación de las amigas

Ya sabemos que Extraña 1 tiene una amiga que es Extraña 2, pero ellas no están solas porque hay más amigas. Emilia, por ejemplo, es un personaje peculiar, digamos que no llega al extrañamiento, pero tampoco es una mujer común. No podría serlo porque tiene una afición que ha hecho pública: fotografía los penes de sus aventuras amorosas y hace un album, tal cual los que se llenan con cromos. Digamos que esa es la única peculiaridad de Emilia, porque si obviáramos este detalle, sí sería una mujer común, pero los detalles hacen la diferencia.
Beatriz tampoco es una mujer común; la primera característica inquietante está en su cara poque tiene los ojos separados de la nariz. Belleza extraña le dicen algunos, cuando la persona les cae bien y no quieren decir que una mujer es fea. Los ojos de Beatriz son agrillados, por eso cuando la miro y me topo con esos dos huevos agrandados y oscuros yo veo un reptil. Más allá de eso tampoco hay más y Extraña 1 y yo decimos, que mejor que no lo haya. Igual seguimos buscando.
Sofía, en cambio, es tan risueña, tan típica, muy descomplicada y le fascinan los chupetes. No hay día en que no la veamos sacar uno de esa cartera multicolor que siempre anda moviendo de aquí para allá. Con esa sí se puede sentar una a conversar. Cuando Sofía habla y yo la escucho pienso que nos entendemos, que parece tan común y que no hay nada físico que me muestre cómo es, qué es lo que piensa y decido que eso me gusta. No hay nada mejor que descubrir que algo que parece común no lo es; más todavía, si muy pocas personas logran llegar hasta ese ser humano. Entonces, nuestra conclusión es que tenemos suerte, por la variedad, por el gusto, y por las amigas, así de sencillo y simple, pero...siempre hay un pero. Detrás de la presentación de las amigas está la búsqueda que jamás termina. Eso lo tenemos claro. Tan claro como que cuando se descubre algo valioso, aún a pesar de las búsquedas, hay que cuidarlo, mantenerlo, encariñarlo.

Wednesday, October 10, 2007

crucigramas

Me he aficionado a las letras cruzadas y a los sentidos obvios; es una herencia de extraña dos que hace todos los crucigramas que encuentra a su camino. En mi camino hay pocas probabilidades de montar a caballo o tener un violín y aprender a tocarlo porque estas actividades pertenecen al mundo de la ficción de extrañas. Hay que guardar ciertas cosas para el recuerdo y la escritura; de vez en cuando asomarse a un gran baúl de historias y tomar la que sea necesaria.

Friday, October 05, 2007

Máscaras para una vida ridícula

Lo interesante de las máscaras es adivinar qué hay detrás de ellas y saber colocarlas en los momentos y lugares precisos. Posiblemente las mejores máscaras son las que nos inventamos y que otros saben que nos inventamos.
Detrás de la máscara hay una persona, una personae, pero detrás de tu máscaras no hay nada. Demasiado simple, reduccionista y real. Ver directamente a los ojos a una persona es la última aspiración que no debemos cumplir. No vale la pena ver a las personas sin sus máscaras, es demasiado triste y sencillo.

Saturday, September 22, 2007

Recargada




Digo que el regreso suele ser excitante, por eso Extraña dos me ha dicho que volvió reconcentrada y le creo siempre porque lo que dice, hace. A veces creo que su don es tener una boca de metralleta,sobre todo si el gin ha hecho efecto.

Hemos vuelto a las andanzas y que no se lea esto como algo fascinante, exótico y aventurero... no, no, léase esto como un vagar constante entre mi casa y la de ella, sin tiempo, sin ataduras, sin nadie que pueda requerirnos. Dueñas de nuestros tiempos y de acuerdo con perder las horas dialogando estupideces simpáticas, ya son dos las semanas, sin parar, mirando la noche, los bares, y por supuesto, los restaurantes, porque nunca puede faltar la complicidad de la comida. Caldo de manguera, bolas de verde, arroz con menestra, bolones, tigrillos y música. Harta música para engreir los timpanos, arrullarlos, adormecerlos.


Lugares con vistas, eso me falto enumerar. Sí, hemos estado en lugares con vistas inolvidables. Yo tengo uno grabado en la retina y cada vez que cierro los ojos veo el río, el cerro y las lucecitas de la madrugada guayaquileña, muy silenciosa, mientras las amistades colocan más música, de esa que las radios no tocan. Me acuesto en una hamaca y veo por la ventana. Me quedo dormida hasta que siento que alguien me acaricia los churros, bucles, simplemente mi pelo sambo, y dice: "Cualquier cosa, pero por favor no te quedes dormida". Escucho a mi amigo hablar, y contar, y recontar. Tengo paciencia esta noche, la verdad tengo una inusual paciencia.






Extraña dos es dj, yo pido La Lupe, y eso es lo único que nuestro amigo-bicho no tiene. Bajo los seis pisos para irme en mi taxi carroza pasada de hora. Son las cuatro de la mañana, me quedaría más, pero ya saben, el maldito mundo laboral, a una la espera sin clemencia y a las siete tengo una lucidez. Lo hago para corroborar que si quiero puedo. Ese día quise, un día después me encierro a las siete y en la madrugada el celular suena y suena con mensajitos chistosos que yo contesto. Al día siguiente reviso qué mismo es lo que he respondido, porque no lo recuerdo con claridad. Me río de mi lucidez al responder, porque podría haber sido caos caótico.



Listas para empezar de nuevo, tomamos las carteras, los abrigos y nos vamos.




Friday, September 14, 2007

Sunday, September 09, 2007

Aprendizaje o libro de los placeres

La articulación del discurso amoroso tarda toda una vida; los intentos son fallidos y se llaman aprendizaje o libro de los placeres para hacerle un honor a Clarice , o mejor, Clarisa.
El discurso amoroso se va escribiendo por episodios ante la negación de los protagonistas que llevan ya caminos distintos. Ellos no lo saben, pero se volverán a encontrar, lo ha dicho el oráculo Justiciero que está en la cima de El Paraíso.
Domenico, il unico posibile. Falso italiano para despertar de una siesta. Soy una mujer búho, ¿soy una lechuza? Una noctua noctívaga en pleno calor.
Extraña ha encontrado un placer efímero y es distinto de los anteriores. Siempre es distinto de los anteriores, o es acaso una nueva mutación. Al despertar de desconoce ...
Suena “Crazy…wondering what in the world did I do…Crazy …Faking that my love could hold you”, …pero cantada por Norah Jones, y ya no le hace revolver el estómago, solo es una canción más que no tiene sentido en el calor del puerto porque es Domenico. Falso italiano para despertar de una siesta.
Soy una mujer búho, ¿soy una lechuza? Una noctua noctivaga en pleno calor y hambre, un hambre que recién está empezando.
Abro medio ojo y veo media espalda, me acerco para olerte porque solo así te puedo reconocer, hago el ademán de tocarte, pero no puedo despertar a los muertos, eso lo tengo prohibido. Te mueves y abres medio ojo. Solo alcanzo a decirte que los cadáveres sí son dulces.
Lo que quiero decir es: "Quédate un día más".

Monday, September 03, 2007

En taxi alfombra voladora, pero sin lámpara maravillosa

Hoy regresé temprano a casa; el camino habitual es en taxi o bus, pero siempre pido subir el paso a desnivel del cementerio y si tengo suerte también paso por el Hospital Luis Vernaza con ese color verde enfermedad que lo caracteriza. Yo en mi taxi alfombra voladora con un vientecillo delicioso alborontándose el pelo, sintiendo ligeramente los rayos del sol. Ese fue un momento perfecto, hacia arriba el Corazón de Jesús mirándome pasar. Y luego todas esas tumbas, los mausoleos, las cruces y el monte crecido. Mucha paz, muchas conversaciones alrededor de estos sitios. Un rato antes, aún en la oficina, me doy cuenta de que he chateado por horas. No me he dado cuenta y solo queda una pregunta. Es la pregunta por la dulzura. ¿Qué sgnifica ser dulce? ¿Qué es lo dulce? ¿A qué sabe eso? ¿Por qué se es dulce? Parece una cualidad y sin embargo escucho a cada rato lo dulce como cualidad para la cercanía. Pero, cómo, ¿si todas las personas que conozco tienen algo dulce? Recuerso algo de nuestra conversación virtual y ahí me resuena eso de que hay que descubrir ciertas cosas. Sí, me digo, es cierto, pero sólo hay un momento en que se descubren este tipo de cosas. Creo que coincides conmigo, pero eso lo sabré solo si vienes a Guayaquil. Puede ser un infierno o puede ser cualquier otra cosa. Cualquier otra cosa estará bien. El estadio vacío y muy pocos carros circulando a las cuatro de la tarde. En esta ciudad la dimensión desconocida se hace presente en cualquier momento, sobre todo, si caminamos por sus calles. Por fin, pienso, por fin, estoy llegando a mi casa, y por fin quiero llegar para conectarme otra vez, para escribir lo que me falta y terminar de una vez este proyecto que empecé hace tanto tiempo. Pero tengo sueño, pero tengo sed, necesito mi cama minúscula y mi silencio. Ahora sí puedo escucharme, no comprendo muy bien cómo es que no podía hacerlo, y de una manera súbita me escucho con claridad. Hay una vocecita que me dice que soy libre, no hay explicaciones, pero es así. Me he liberado de mí misma.

Sunday, August 26, 2007

El ring

Extraña dos boxea todas las noches y yo estoy a punto de seguirla, no por el box o por el ejercicio si no para reirme más. Me gusta que me cuente lo que pasa en la clase de box, tal vez por eso todavía no voy yo misma a ponerme unos guantes sino que prefiero escuchar las historias. La que les voy a contar se salió del cuadrilátero, justamente ayer por la noche.

Después de una caravana, de las chivas, de los tragos, Extraña dos acompaña a una amiga a una fiesta en un bar, y con todos los tragos posibles en la cabeza empezó el coquteo de su amiga con un ex compañero, hasta que la esposa de él se dio cuenta y persiguió a la amiga de Extraña al baño. Como había que parar el asunto, el implicado, fue a detener a su esposa que quería matar a la amiga de extraña y como él también había tomado, se puso violento.

Esta es la parte en la que Extraña entra en acción porque agarra al tipo, su amigo, lo toma del brazo, lo insulta y le dice a manera de telenovela mexicana que a las mujeres no se las toca ni con el pétalo de una rosa, y él reacciona, cual macho latino castigador, como diría mi amigo Lumpen, y empuja a la Muñeca del millón de dólares, que ahora será el nombre de Extraña mientras siga seducida por el box.

Extraña le da un derechazo que tira al chico al piso; el hombre se levanta enloquecido y Extraña tiene que correr con la víctima del brazo hasta que llega un taxi calabaza.

Tengo que confesar que me habría encantado ver su destreza bóxística, es que no fue el típico arañón que pueden hacer las mujeres, se trata de un auténtico puñete...

Tuesday, August 21, 2007

Dulce asalto

Viajo liviana como el diablo; en bus, sin plata y despistada. Voy pensando en la inmortalidad del cangrejo hasta que se sube un tipo con cara de asaltante. Sí, con cara de asaltante, así como lo estoy escribiendo, y lo digo sin pena. El tipo tenía una cara y yo unos prejuicios que volví a mi realidad busetera, en segundos. Quería vender frunas y estaba con un "socio" que el conductor del bus no dejaba trepar. Se metieron, yo agarré cuatro frunas, el tipo me dijo que era una madrecita linda. Parece que muchos no compraron el producto así que, o me colaboran o me colaboran, dijo el feo con un cuchillote. Cuando pasó por mi puesto me exoneró por colaboradora y como estaba nerviosa se me cayeron unos exámenes, y mi ladrón héroe me los recogió del suelo. Yo agradecí, los tipos se bajaron, me pasé la calle de mi casa y llegué hasta el parque. Bajé temblando por mi suerte. Y pensar que una deba sentirse feliz porque no le robaron. Después, en casa, dos cigarrillos y el inhalador, correcciones, frunas regaladas, frunas del asalto. Las frunas me salvaron de otro robo, aunque para ser sincera no había nada qué robar. Como digo en la realidad estaba más chira que una pepa de guabo.
¿Quién le roba a quién? Hay transacciones extrañas, un poco confusas, parecen robos, pero no lo son. Digamos que hay cosas que se roban por justicia, por necesidad, por poder, por pena.

Tuesday, August 07, 2007

For old Christine


Sí, esta es una guía de lectura que solo he creado para ti. Ya te dije que me gustó el regalo, así que desde hoy soy una mujer Musk gracias a The body shop. Busca en el archivo y lee el mes de julio, específicamente el post que se titula: El muerto. Que te diviertas, pero ya sabes quiero tu cruel opinión, porque no eres un hipocrite lecteur, como dijo Baudelaire.
Ahora, mira los objetos sobre la mesa; son tres, su disposición indica que: espero una llamada, mantengo un recuerdo, pero que el chupete se impone. El chupete bom boom lo trajiste tú que no vives aquí. No chupaba uno desde hace años.
Otra lectura: una de estas cosas no es como las otras. Firma: Plaza Sésamo. ¿adivina cuál de los tres objetos no pertenece a la realidad? Puedes comentar tu respuesta.
Y ya sabes, bienvenida, pero tenemos una conversación pendiente.

Thursday, August 02, 2007

Mañana día del beso


el beso prohibido

el beso de la muerte placentera






el beso esperado





el beso robado, pintura de Boucher, siglo XVIII


¿Cuál es el mejor beso? ¿Te acuerdas?
Tengo el honor de informarles que mañana es el día del beso, así que para celebrar nada mejor que practicar.
Yo ofrezco beso, tú eliges el tipo...






Monday, July 30, 2007

Columpios

La imagen más temprana de un parque guayaquileño que tengo en mi memoria es la del que está en la nueva Plaza Baquerizo Moreno. Era el parque de Guayaquil y había flores sencillas, toboganes de metal y muchos columpios. Mis favoritos eran los columpios; no me gustaba que me mecieran y veía de una manera extraña cómo algunas madres columpiaban a sus hijos. El momento cúspide del balanceo era cuando llegaba tan alto que parecía que iba a girar totalmente. Ya cuando estaba por irme, en lugar de esperar a que el columpio se detuviera yo saltaba. Creía que volaba.

Hay columpios para todos los gustos: grandes, pequeños, de metal, de madera, de colores, de plástico y para varias personas al mismo tiempo. En el fondo la idea de jugar en un columpio significa movimiento perpetuo, una de las situaciones con las que más tenemos que lidiar, porque el movimiento es esencial y natural en la vida. De todas formas hay algo que nos obliga a estar calmos, estáticos, rutinarios y salirse de esa rutina es un atentado a la estabilidad social.

A lo largo del tiempo he escuchado los discursos pro libertad y desarreglo, pero resultan vacuos en boca de quienes los pronuncian. Resulta que quienes hablan de escapar de la rutina, ser distintos, tienen trabajos estables, mecánicos, y son súbditos. A eso me refiero cuando digo que hay algo estático que debemos poseer para poder movernos.

Tal vez la idea del movimiento o del columpio desaparece a una edad determinada; pero yo tengo mis serias dudas.

Yo imagino columpios que no tienen quién los sostenga; se mecen solos y son míos, porque tal vez lo único que nos pertenece es lo que inventamos para jugar.

A propósito de los columpios yo pondría uno en un árbol tenebroso, abajo tendría que haber una alfombra de flores.



Cuando caminaba, ayer, por el Malecón, pude detenerme en esta feria y aunque las flores no me gustan mucho pensé que pisarlas sería una sensación deliciosa, o tal vez que te las pasen por el cuerpo desnudo...así que aplasté mi click para retenerlas en la virtualidad. Había tanta gente que una vocecita me decía: "Estamos aquí y somos legiones", y una brisa deliciosa. Agosto es el mejor mes de esta podrida ciudad, y si lloviera...

Saturday, July 28, 2007

La bohe

La bohe es poco frecuente y depende de la compañía. Hay noches y noches, algunas memorables sobre todo si el vino ha tenido su efecto deslumbrador. Mirada fija, brillante, embellecedora, excitante. Sí, excitante. Por eso adoro el efecto de las tres copas de vino que transmutan mi realidad, me hacen habitar el mundo que me creo en las ficciones.
Además, se han fijado en ese color, es como tomar sangre y estoy segura de que en nuestro imaginario está fija esa idea de que el vino es sangre y que la podemos beber para purificarnos. Que no amanezca, que no haya más despertares ni días soleados. ¿Para qué la luz del sol si el vino abrillanta las noches?
Ver tu cara en la oscuridad de la noche es una experiencia que me traslada a otra latitud. Que no haya despertar.

Thursday, July 19, 2007

El muerto

Soy una espía, tengo que aceptarlo. Desde que me mudé me quedo en la cama escuchando los sonidos de este departamento. Dicen que tiene 30 años, tal vez un tiempo más. Intento inventar la historia de sus habitantes porque cuando lo alquilé me dijeron:
-Estaba arreglándolo para mi hijo que se iba a casar, pero no hubo boda.
Yo: Ah!, bueno, qué lástima.
Pasan los días y llega el carpintero para terminar lo que empezó y dejó inconcluso, así que le pregunto que si él hizo los anaqueles de cocina.
-Claro, yo mismo con el joven cuando se iba a casar. Pero no se casó.
Yo: Ah... No pregunto nada más, pero ya me empieza a dar curiosidad vivir en una casa que tenía toda una finalidad.
Luego viene el robo, la inseguridad, visita de la dueña, y un buen día aparece por fin mi personaje, que todas las mañana recoge a sus sobrinos para llevarlos a la escuela.
-Qué buen tío, pienso, pero con ironía.
Sin explicaciones los dos hermanos suben hasta su-mi departamento. Reconozco a uno que vive abajo, y el otro, ese es mi personaje. Se ha quedado parado en la mitad de la sala, o debería decir mejor, sofá que hace de cama, bote, asiento, sala. Ha mirado a su alrededor con nostalgia, o al menos es lo que se me ocurre pensar.
Y ocurre que esa sola mirada me basta para saber que me gusta. No, no hablemos de gustos, es solo curiosidad y como extraña que soy sigo los vericuetos hasta llegar a lo que fuere, en lugar de tomar el camino más corto.
Indago con la vecina sobre la no boda, indago con el maestro cerrajero sobre el personaje. Nadie dice nada, todos evitan el tema, o lo cambian y el misterio crece. A estas alturas le he dicho a la extraña dos que me gusta un hombre que no conozco.
-Será por eso que te gusta, pues.
-Tal vez
Fumo un cigarrillo en la escalera y aparece el personaje, se acerca y me pregunta
-Y tú, ¿qué haces?
Dudo antes de responder, no por que su presencia me ponga nerviosa sino porque no hay respuesta. Miro hacia la ventana de la oficina que es mi casa y digo:
-Bueno, yo escribo.
Para arreglarla acoto que antes trabajé en un periódico, como para que se vea que soy una mujer normal. Mal, mal, me digo.
No recuerdo el resto de la conversación porque cuando miro algo que me inquieta se detiene el pensamiento, es como si quisiera captar los detalles de un rostro, de la boca, de los ojos, no me concentro en escuchar, solo en ver.
Se despide y subo.
Sesión de peluquería domingo por la noche, mi vecina manicurista me cuenta que mi personaje morirá en cualquier momento. Tiene una enfermedad mortal.
Me he enamorado de un muerto o de la muerte, no lo sé. Extraña dos sugiere que todo es un ardid para conquistarme, así que yo ya vivo mi próxima fantasía.

Wednesday, July 18, 2007

Martes de Domingo, a pedido de los amigos

Necesito respirar... la versión original de Tim Maia, Día de domingo, los sonidos que son posibles solo en martes de Santana, porque ese es el mejor y único día de Heineken, cuando no hay clientes y nos ponemos a escuchar la música que nos gusta. Nara Leao, Ellis Regina, Astrud Gilberto, Gal Costa, todas ellas desfilan con sus voces dulces por nuestros timpanos acompañados de gin y martini. ¿Qué vas a tomar hoy? Martini, el trago de los espías
-Es un trago de hombres...
-Sí, hoy soy hombre...
Risas, más música y nos dieron las 10 , las 11, las 12, así que nos vamos a Ojos, al billar que nos hace un guiño.
-Pónme a la Krall, dice nuestra cantante.
Suena Tentation, le hacemos al billar, apostamos 2 besitos
-¡Pero con lengua!, dice Extraña 2
Va de lenguas y fue, luego más risas y posiblemente la mejor de las últimas noches, pero las cosas no acaban en el billar, eso sería sacrilegio en una ciudad como Guayaquil.
Super Niño nos lleva a La Canoa. ¿El plato?
-Tres banderas
Tres banderas a las tres de la mañana para tres tristes tigres.

Saturday, July 14, 2007

Los colores de la gente


Aunque este diario empieza en el puerto, a veces toca trasladarse y yo encontré en una callecita adoquinada de Cuenca, un sitio perdido en el tiempo. La tienda era de madera y en las vitrinas había botones, cintas, lanas. Guíada por los colores de las faldas entré porque siempre he querido tener una, para usar a diaro con sandalias. Así como pueden ver en la foto, yo las miraba hasta que pregunté cuánto costaban: ninguna de ellas valía menos de 20 dólares, así que con los colores en la retina seguí caminando por esa ciudad tan alejada del puerto, pero tan cercana.

En mi fantasía no caminé sola por esas calles: estaba acompañada, pero esa es otra historia fundamental, que pertenece al plano de lo que no se dice. Lo que no se dice es imprescindible, irrevocable, interminable, una verdadera espiral que se puede confundir con lo que es vanal, lo que carece de valor. Lo que no se dice tiene una lógica inversa. No te digo que te amo porque es un hecho, así que me quedo callada para no ahondar un abismo, que es abismo porque callo. Y luego el paso de tiempo y otra vez una satisfacción de tomar la propia existencia y avanzar sin mirar atrás como la mujer de Lot.

Tuesday, July 10, 2007

El regreso de Extrañas.

Mi cuerpo no me pertenece, supongo que he de recuperarlo cuando me haya comido tu corazón. Y así, con esa hambre de recuperación me acosté a dormir, o débería decir a soñar. El sueño apareció en sepia y yo tenía un solo ojo, medio labio y una sola mano. Iba corriendo montaña abajo tratando de alcanzar mi otra mitad que era mucho más rápida y que se dispersaba a medida que descendíamos. ¿Cómo saber si debía alcanzar primero a ese otro ojo maldito, o a la boca de línea más parecida a un papel liso sin imprimir? El aire me faltó para llegar. Al final había un gran mar de leche, así que mojé mis pies en él mientras desaparecían la mitad de mi labio, el ojo, y la mano que me faltaba. Parecía que los había perdido para siempre. Una siempre piensa que todas las pérdidas son definitivas, en lugar de comprender que son una espiral que va cambiando de nombres, de rostros, de corazones. El mar de leche se convirtió en un algodón de azúcar y el cielo se tornó gris, cayeron las gotas de nieve y mi sola mano, mi solo labio y mi ojo quieto fueron cubiertos con los copos.
De repente la música que lo embargó todo y luego el depertar. No me gusta despertar con un espacio entre las piernas.

Saturday, July 07, 2007

Ojalá hoy fuera el último día, la última vez del principio del final.
Amaneció nublado y fresco, tal vez por la despedida.

Thursday, June 21, 2007

Desde la ventana

Una gran ventana permite ver mejor y ¿para qué ver mejor si lo que hay afuera es igual o peor que lo que se guarda dentro?
A lo lejos distingo unas luces que iluminan un cerro y el insomnio me hace ver mi propia película a rítmo rápido como en las de Charlot, solo que en esta no hay comicidad, al menos no esta noche. Así que me concentro en la oscuridad que embarga la habitación con vista. Una y otra vez la oscuridad me trae su imagen, ya hecha un garabato y me digo a mí misma que Extraña uno ya no vuelve más.

Saturday, June 02, 2007

Antorchas para el perro bravo

Después de que extraña uno desapareción camino distraída por las calles de Guayaquil de mis destrucciones. Hago trámites, me he vuelto una tramitadora de entuertos. Sacar una línea de teléfono, esperar a que mi arrendadora me de una copia de la factura del agua, ladrona de líneas piratas para poder comunicarme.
Como un pulpo salen nuevas obligaciones, y me pregunto en dónde están mis derechos, qué me toca por ser parte de los ciudadanos.
Poco a poco, asimilo que se trata de paciencia, o sea de que nos vean la cara. No diré cara de qué, ya que esa maravillosa palabra se volvió trillada y dicha, y no hay nada peor que lo ya dicho, repetido, manipulado.
Camino por unos estantes del Megamaxi y veo cortinas de baño, toalleros, todos son lindos y caros y le pregunto al fantasma de extraña 1 que si le gustan que si los compro, y ella me dice que sí, que son lindos, que le gustan, pero que ella no comprará nada de lo que ya tuvo.
Mientras ella me da la respuesta me acuerdo de una conversación en un lugar siniestro, de esos en los que explotan a sus empleados. Todos, pensarán ustedes. En todos hay explotación. Sí, digo, yo, pero en unos más que otros. La historia que me cuenta mi interlocutora es de pánico. En ese lugar siniestro de maltratación de empleados, mi interlocutora me cuenta que ella trabajaba en un restaurante en donde todas los tardes debía subir al segundo piso y abrir una caja fuerte. Había un perro que la odiabla. Ella tenía que encender una antorcha para que el perro no se acercara. Todos lo días, con la antorcha a punto de consumirse y supongo yo que pensando en su familia soportaba la tortura de saberse mordida por el animal, y antes de subir, torturada con la idea de que ya casi era la hora del tormento real.
Por años lo hizo, recién hoy se atreve a decirlo, a aceptarlo, a verbalizarlo. No hay calificativos para las personas que tienen que soportar estos abusos, no los hay. Ni hay manera de resarcir la memoria.